El fuego, una vez que el hombre aprendió a producirlo, se convirtió en un compañero y ayudante fiable. Con el fuego se cocinaban alimentos, la chimenea calentaba a los habitantes de la casa, y era agradable pasar las largas tardes de invierno junto a la leña crepitante en la chimenea, disfrutando de la compañía de…